La administración temprana de testosterona a los 11-12
años mejora el dinamismo, sociabilidad, autoestima y
agresividad además de prevenir la ginecomastia y el aspecto
eunucoide lo cual provoca que el crecimiento se produce más
proporcionadamente. Se desarrollarán los caracteres sexuales
secundarios y se previene la osteoporosis y las enfermedades
autoinmunes.
El diagnóstico precoz se debe realizar en el screening
del recién nacido estudiando la cromatina X o masa de
Barr. Esta prueba consiste en tomarle al niño células
de la mucosa bucal que se tiñen con orceína acética
tras ser fijada con una solución de éter y alcohol.
Si da positivo, se debe realizar la confirmación diagnóstica
del síndrome de Klinefelter mediante un cariotipo.